Repaso a la evolución del SEO desde sus comienzos y opinión de Mapachito (SEO Para Torpes) sobre la situación 2025 y 2026. Tiene miga.
Me llamo Mapachito y me encanta debatir. Esto es solo por si no me conoces.
Para quien se pensaba si había muerto, casi. Me diagnosticaron cáncer, probable metástasis, después que era benigno, luego que no se sabía… 15 meses y 1/4 de mama menos, todavía sin creerme del todo que no haya nuevos cambios de opinión. Además, mis limitaciones físicas avanzan y mi madre no está bien. Por tanto, literalmente tomo 3 cafés al año. Imagina mi disponibilidad de tiempo…
Apenas he podido experimentar en los últimos 3 años, y eso me parece esencial para hablar de SEO. Sin embargo, por las noches he estado estos meses testeando los resultados de la IA ante preguntas en busca de información.
Esto me ha llevado a mi propia opinión, impopular, sobre la situación actual del SEO (segundo semestre del año 2025). Quédate, no te voy a contar lo mismo que el resto. Además, será apto para torpes ;).

Pero, antes, te resumo las eras del SEO.
- Concepto de SEO.
SEO son las siglas de Search Engine Optimization. El SEO busca captar tráfico desde buscadores como Google, Bing, Pinterest, baidu (China) o Yandex (Rusia), sin pagar por aparecer en los espacios reservados para anunciantes.
Para conseguir esto, interesa aparecer en los primeros resultados, sobre todo para búsquedas muy populares. Y, para ello, es importante intuir cómo funciona el algoritmo de cada buscador en particular, en el momento en que publicamos algo. También hace falta refrescar publicaciones antiguas, si merece la pena el tiempo invertido, para que sigan diciendo: «soy lo que la gente busca cuando pregunta por «esa keyword«.
Si no tienes claro qué es un algoritmo, te invito a leer este viejo post: Que es un algoritmo | SEO Para Torpes – Blog de Mapachito, - Las keywords mandan, junto con el PR.
Google no tuvo reparos en dar a conocer su primer algoritmo famoso: el PR o Page Rank (por el apellido de uno de los fundadores). Se podía resumir en transmitir juice o fama, mediante enlaces que apuntes a tu sitio, indicando que confían en ti (dofollow).
Por otro lado, las keywords o palabras clave que se insertaban en las metatags (una línea de código html, solo eso), eran determinantes. Los mapaches más viejos del lugar recordamos entrar a una web buscando algo y no tener nada que ver… - Un panda y un pingüino ponen orden.
El abuso de malas prácticas o SEO black hat obligó a llevar a cabo un salto cualitativo en el algoritmo de Google (y otros siguieron el ejemplo, a su modo). A estos cambios les llamaron Pnada (penalizaba el contenido duplicado) y pingüino (el abuso de enlaces, o los que vienen de sitios de dudosa reputación). - Trust rank, más animales y BERT.
El trust rank es la versión primigenia de lo que ahora llaman EEAT (Experience, Expertise, Authoritativeness, and Trustworthiness). Consistía en que no solo contaban los enlaces con mucho juice (fama, peso, molones…) sino también los de sitios de autoridad, como webs oficiales de un gobierno o de una reputada universidad.
A la vez, algunos cambios un poco fuertes en el algoritmo de Google siguieron dándose a conocer con el nombre de animales. Pero, en mi opinión, el más importante tenía el nombre de un personaje de Barrio Sésamo: BERT. - La web semántica.
Con BERT podemos empezar a hablar de una web semántica. Es decir, ya no necesitabas introducir tu consulta de varias maneras para dar con los resultados óptimos: jengibre, gengibre, jenjibre. Era el fin del keyword exact match y un alivio para los amantes de la ortografía.
Es más, Google y otros comprendían sinónimos y conceptos, a grandes rasgos. Por ejemplo, ya sabía que si buscas sandalias, preguntas por un tipo de calzado. El crear textos atendiendo a la semántica y el LSI (Latent Semantic Indexing) supuso un alivio para muchos consumidores de contenido informacional o académico. Ya no necesitábamos escribir como estudiantes del idioma, repitiendo una palabra clave 8 veces en un artículo (entre su forma original y sus variantes). - El SEO en los tiempos dela IA.
Aquí es donde me meto en líos.
En la actualidad todos parecen qué hay que hacer para aparecer en los resultados de la IA y, como diría el Dr. House: «todo el mundo miente».
Los sistemas de inteligencia artificial son muy opacos con su superalgoritmo. Sin conocer uno, no podemos saber si estamos ante un algoritmo complejísimo o ante otra cosa. Además, hay muchas IAs en juego y todas están programadas para adaptar sus respuestas al usuario y los datos cargados o aprendidos en ese momento.
Esto quiere decir que si tú preguntas a un mismo lenguaje de inteligencia artificial, con idénticas palabras, una cosa hoy y dentro de días o semanas, vas a obtener respuestas distintas. Por un lado, porque el lenguaje se alimenta de tu interacción para atinar en las respuestas que te da. Por otro, cada X tiempo alimentas su enorme base de datos.
Yo no descarto que también empleen las interacciones de otros usuarios para atinar con tu respuesta, pues no deja de necesitar usuarios satisfechos, como sucede con los buscadores tradicionales. Pero hay algo más importante: ¿cómo funcionan los lenguajes de inteligencia artificial?
Aunque te cueste creerlo, se basan en la probabilidad. Construyen así palabra por palabra, hasta formar frases. Esto ha sido sorprendente en el campo de las neurociencias, porque hasta hace muy poco se creía que solo un grupito tendíamos a pensar en términos probabilísticos, aquellos a quienes nos dicen que tenemos una mente matemática. Pues, por lo visto, todos o casi todos pensamos de ese modo, aunque algunos seamos más conscientes o nos apoyemos más en esa manera de ordenar las ideas.
Los lenguajes de inteligencia artificial son también semánticos. Y desglosan conceptos detallados en varios simples, contemplando todas sus posibilidades semánticas. Las keywords, tal y como las veníamos entendiendo, han muerto fuera de los buscadores.
Pero lo más importante para detectar a un vendedor de humo que te promete aparecer en los resultados de las búsquedas en IA es cuándo y cómo.
Puedes aparecer citado sin nombrar, dentro de una amalgama de resultados. Esto es lo más normal y el motivo por el que muchos mapachitos deseamos que nos den la oportunidad de no alimentar a esos lenguajes con nuestro contenido, aunque sea para torpes ;).
Si y solo sí (término matemático) tu marca es potente y reputada, puede ser que te nombren. La probabilidad de que enlacen en los resultados es realmente baja, por no hablar de que el usuario de IA no suele comprobar las fuentes. Yo sí, porque lo uso como mi bibliotecario particular y a veces mete cada patada…
¿Cuáles son las variables de peso sobre las que podemos actuar como webmasters o youtubers? Algunas me las reservo, aunque afirmo sin miedo que EEAT es una de ellas. Y, lograrlo, requiere no solo tiempo.
No pierdas de vista que la IA no se alimenta solo de buscadores clásicos: tiene en cuenta redes sociales e, incluso (según tu consulta) libros digitalizados. Sobre los vídeos, tengo malas experiencias como usuaria, pues buscando tutoriales muy específicos suelen recomendarme autores o canales que ya no se encuentran disponibles.
No sé cómo ves tú el asunto. A mí me parece que no compensa aparecer en los resultados de IA salvo si eres un medio de prensa potente o has publicado un papper (hay que pagar por leerlo).
Si logro otro rato, volverá a llenar la entrada de mapachitos, como debe ser en mis sitios firmados. Te leo ;).




