A finales del año pasado google reclutó un nuevo animalito para decidir qué contenidos merecen la pena ser mostrados en las búsquedas y cuáles deberían excluirse o mostrarse muy atrás. A esta modificación del algoritmo la llamaron colibrí y echaron por tierras mi esperanzas de que tras el panda y el pingüino viniera un mapache, …

